Trabajar el el exterior no es un castigo, es una oportunidad para todos

 exportación  Una de los principales frenos que tenemos en España cuando hablamos de exportación es la falta de cultura de la exportación. Salir al extranjero ha sido para muchas personas un caso de extrema necesidad, siempre hemos preferido quedarnos en casa y ganarnos las habichuelas en el mercado nacional, salir a ganarse la vida a otros países era para los que no tenían nada que llevarse a la boca en casa.

Esa mentalidad todavía muy arraigada en nuestra sociedad, hace que por ejemplo muchos jóvenes se lamenten de tener que dejar su país para ir al extranjero a trabajar, se continua viendo como un demerito salir fuera. Justo al contrario de otros muchos países donde es una costumbre muy arraigada que los jóvenes una vez termine su estudios , pasen algunos años trabajando en el extranjero, en otras empresas, aprendiendo para más tarde poder regresar a su país más preparados de lo que le dejaron.

Esta política no deja más que beneficios para las personas y los países tanto de origen como de destino. Para la persona le da una experiencia internacional que más tarde puede aprovechar para por ejemplo trabajar en departamentos de exportación, para el país de origen , al regresar mejor preparados , el propio país gana un extra de competitividad que quizá de otra manera le resultaría más difícil conseguir.

Pero además existen  otros beneficios, como por ejemplo que estos jóvenes pueda situarse en empresa de otros países que faciliten la entrada de compatriotas en el país, estrechar vínculos económicos entre empresas de diferentes países, trabajar desde dentro por la marca país.

Siempre me ha llamado la atención que los italianos cuando montan un restaurante procuran que la mayoría de sus productos sean originarios de Italia, estos en primer lugar actúan como embajadores de su cocina y productos por todo el mundo y en segundo lugar facilita mucho que los exportadores de productos de alimentación italianos puedan establecer sus redes de distribución en el país destino pues ellos mismo generan la demanda interna.

Los jóvenes y  no tan jóvenes debemos concienciarnos que hay que salir al extranjero a trabajar, aprender , reconvertirnos, relacionarnos . Marcharse fuera no es un demérito, el demérito es quedarse en casa lamentándose.

No hay que tener miedo a salir, vivir nuevas experiencias, hacer el esfuerzo de hablar otra lengua que no sea la materna, he tenido la oportunidad de vivir en el extranjero y de conocer a mucha gente que lo ha hecho  y la mayoría de ellos te hablan con cariño de esa experiencia. Claro que requiere de sacrificios pero los beneficios suelen compensarlos.

Por lo que se refiere a las empresas, el poder contar con profesionales con perfil internacional no solo en el departamento de exportación hará que se incremente su competitividad y el atractivo internacional de la empresa.

Bernardo Abril

babril@globalexportise.com

Acerca de Bernardo Abril

Bernardo Abril es asesor en exportación, marketing internacional, marketing digital internacional. Asesorando empresas en aumentar sus exportaciones y mejoras sus resultados de ventas en exportación y el mercado nacional.
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